miércoles, 17 de marzo de 2010

ding dong

hoy me compré un dildo. es curioso pararse frente a toda esa colección de penes y decidir cuál será el tamaño, la textura y el movimiento con el que se dispondrá el juego. la primera elección siempre es el de menor tamaño, quizá por lo discreto, quizá porque primero creemos que tenemos la boca chiquita, pero la boca se abre tanto como uno quiera gritar. había uno blanco de plástico que estimula las tres partes más sensibles de la anatomía femenina, los tres puntos de placer. ése tenía hasta brillantitos.

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